Lunes, 10 de febrero de 2003
Mis compañeros de clase han estado protestando toda la mañana, han intentado convencer por todos los medios a “la seño” de disfrazarse el próximo viernes todos iguales. Mi seño dice que eso lleva mucho tiempo, que hay que planearlo, hablarlo con todas las madres y que seguro que no nos podríamos de acuerdo.
– Pues los de 3º B se van a disfrazar todos de indios y la clase de mi hermana de caníbales. ¿Por qué nosotros no podemos? ¡No es justo! – dijo mi amiga levantándose muy desafiante de su sitio.
– He dicho que no puede ser y ya está, se acabó tanto alboroto por un disfraz, ¡leñe! – contestó mi seño sin convencer a nadie, y menos a Zaira que al acabar la clase reunió a todos en el recreo.
Es mi cuarto año en España, y esta iba a ser la tercera vez que me disfrazaba, y no es que no entienda el carnaval o no me guste, o que mi clase haya decidido “no disfrazase” para boicotear la fiesta del colegio. Lo que pasa es que mis compañeras y compañeros van a disfrazarse de chinitos y chinitas, y yo no termino de comprender por qué les atrae tanto esa idea, en China no nos disfrazamos de españoles o de chilenos.
Por: Sylvie | Entre renglones | Comentarios (0) | Referencias (0)
reflexiones, intentos, búsquedas y devaneos de una joven periodista
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